El Programa de Asistencia al Empleado (EAP) es uno de los beneficios menos aprovechadas de las que disponen la mayoría de los empleados. Muchas personas o bien desconocen su existencia, o bien no tienen claro qué cubre, o dan por sentado que solo está destinado a quienes se encuentran en una situación de crisis. En realidad, los EAP ofrecen una amplia gama de servicios de apoyo que pueden ayudar a afrontar los retos cotidianos, y no solo las emergencias.
La mayoría de los programas de asistencia al empleado (EAP) ofrecen asesoramiento gratuito y confidencial a corto plazo (normalmente entre tres y ocho sesiones) con un profesional titulado. Esto puede ayudar a gestionar el estrés, la ansiedad, los problemas de pareja, el duelo, el equilibrio entre la vida laboral y personal, y mucho más. Las sesiones suelen estar disponibles en persona, por teléfono o por videoconferencia, lo que las hace lo suficientemente flexibles como para adaptarse incluso a una agenda muy apretada.
Pero el asesoramiento es solo el principio. Muchos programas de asistencia al empleado (EAP) también ofrecen asesoramiento financiero y ayuda para la gestión del presupuesto, consultas jurídicas sobre temas como la planificación sucesoria o los conflictos con los propietarios, ayuda para encontrar recursos de cuidado infantil o de personas mayores, y apoyo durante los cambios importantes de la vida, como un divorcio, un traslado o la llegada de un nuevo hijo.
Una de las cosas más importantes que debes saber sobre tu EAP es que es confidencial. Tu empresa financia el programa, pero no recibe información sobre quién lo utiliza ni por qué. Esto es intencionado: el objetivo es eliminar las barreras que impiden solicitar ayuda.
Utilizar tu programa de asistencia al empleado (EAP) es muy sencillo. Por lo general, basta con llamar a un número gratuito o visitar una página web, explicar lo que necesitas y te pondrán en contacto con el recurso adecuado. Consulta el portal de beneficios o al departamento de Recursos Humanos para obtener información detallada sobre cómo acceder al programa.
Piensa en tu EAP como tu primer punto de referencia cuando te enfrentes a una situación que te resulte difícil de afrontar por tu cuenta. Está ahí para ayudarte y ya está pagado.