Los seguros de vida y de incapacidad no son precisamente los temas más apasionantes, pero se encuentran entre las protecciones más importantes que puedes tener. Si ocurre algo inesperado, estos beneficios pueden marcar la diferencia entre la estabilidad económica y las dificultades económicas para ti y tu familia.
Muchas empresas ofrecen una póliza de seguro de vida básica sin coste alguno para ti, que suele equivaler a una o dos veces tu salario anual. Aunque se trata de un buen punto de partida, los expertos financieros suelen recomendar contar con una cobertura equivalente a entre 7 y 10 veces tus ingresos anuales, especialmente si tienes personas a tu cargo, una hipoteca u otras obligaciones financieras importantes. Si la cobertura que te ofrece tu empresa no es suficiente, es posible que puedas contratar un seguro de vida complementario a través del programa de beneficios de tu empresa, a menudo con tarifas colectivas más bajas que las que encontrarías en el mercado libre.
El seguro por incapacidad te compensa con una parte de tus ingresos si no puedes trabajar debido a una enfermedad o lesión. La incapacidad a corto plazo suele cubrirte desde unas pocas semanas hasta varios meses, mientras que la incapacidad a largo plazo entra en vigor a partir de entonces y puede durar años o hasta la edad de jubilación, dependiendo de tu póliza.
Muchas empresas ofrecen una cobertura por incapacidad temporal sin coste alguno, pero la cobertura por incapacidad permanente suele requerir que te inscribas y pagues una prima. Piensa en lo que pasaría con tus finanzas si no pudieras trabajar durante seis meses o más. Si la respuesta te preocupa, la cobertura por incapacidad permanente merece la pena.
Revisa tu cobertura actual cada año, sobre todo tras acontecimientos importantes en tu vida, como casarte, comprar una vivienda o tener un hijo. Estos hitos suelen influir en la cobertura que necesitas.
Es normal evitar pensar en los peores escenarios posibles. Pero contar con una cobertura adecuada es una de las mejores formas de cuidar de las personas que dependen de ti.