Cambiar de puesto dentro de tu empresa puede ser tan importante (y, a veces, tan estresante) como empezar a trabajar en una nueva organización. Te encuentras en un entorno familiar, pero las expectativas, el equipo y las habilidades requeridas pueden ser totalmente diferentes. Abordar la transición con prudencia puede allanar el camino hacia el éxito.
Antes de dar el paso, mantén conversaciones sinceras tanto con tu jefe actual como con el futuro. Averigua qué se considera un éxito en el nuevo puesto, cuál será la curva de aprendizaje y de qué apoyo podrás disponer durante la transición. Pregunta por la dinámica del equipo, cuáles son los principales retos actuales y en qué deberías centrarte durante tus primeros 90 días.
Prepárate para pasar por una etapa en la que te sentirás como un principiante de nuevo, aunque lleves años en la empresa. Un nuevo puesto implica nuevos procesos, nuevas personas con las que tratar y, posiblemente, nuevas habilidades técnicas. Date permiso para hacer preguntas y aprender, en lugar de sentir que ya deberías saberlo todo solo porque, técnicamente, no eres «nuevo».
Mantén tus relaciones actuales. Una de las grandes ventajas de un cambio interno es la red de contactos que ya tienes. Mantén el contacto con tu antiguo equipo y con los compañeros con los que has establecido una relación de confianza. Pueden seguir siendo recursos valiosos y personas que te apoyen.
Al mismo tiempo, dedica tiempo a establecer nuevas relaciones. Organiza reuniones para presentarte a tus nuevas partes interesadas, tómate tu tiempo para comprender cómo funciona tu nuevo equipo y, durante las primeras semanas, escucha más de lo que hablas.
Establece expectativas claras con tu nuevo jefe sobre cómo vas a llevar a cabo la transición de tus responsabilidades anteriores. No intentes desempeñar ambos puestos a la vez. Eso es un camino seguro hacia el agotamiento y el bajo rendimiento en ambos puestos.
Un cambio de puesto dentro de la empresa es una gran oportunidad de crecimiento. Afróntalo con curiosidad, humildad y confianza, y ten por seguro que la organización te ha elegido por una razón.